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martes, 16 de julio de 2013

¡A huevo!


Para el chilango común, leer a Diego Enrique Osorno en los distintos medios donde publica es acercarnos a una realidad norteña tan letal que es difícil imaginarla, sobre todo, cuando los relatos están escritos con una prosa que remite al lector a una novela de la época dorada del “realismo mágico”.
Detuvieron a Miguel Ángel Treviño, el “Z-40”, el primer gran capo detenido durante esta nueva era priista; los medios publicaron la detención en primera plana y los portales dieron espacio suficiente a la cobertura, sin embargo, se notó que algo cambió desde el 1 de diciembre de 2012; “algo” que evitó el desboque de los medios de comunicación como cuando se abatió a “El Lazca” (previo a convertirse en zombi y desaparecer) o cuando murió Beltrán Leyva en Morelos, con fotos de su cadáver “decorado” de pesos y dólares y sangre.
El gobierno federal no se cansó de repetir que durante el operativo “no se realizó un solo disparo”, que fue la “inteligencia” (estamos seguros que no se refería a la del preciso) la que logró la detención del tirano del narcotráfico en un paraje perdido en Tamaulipas.
Quedó demostrado que los grandes medios de comunicación tomaron las “recomendaciones” de la Secretaría de Gobernación para dejar de utilizar el prefijo “narco-“ en todo lo que tuviera que ver con esta, me atrevería a llamara, contracultura mexicana.
Sin embargo, los medios mexicanos dejaron, desde hace mucho tiempo, de mostrarnos la “realidad real” para enseñarnos la “realidad oficial”, esa “realidad” en la que abundan niños chimuelos jugando, trabajadores sonrientes, jóvenes deportistas y sanos, calles limpias, malandros con pinta de malandros, anarquistas que son vándalos (¿qué es el anarquismo? No sé, son los que desmadran lo que encuentran, ¿no?), etc.
Ese México “oficial” donde los “malos” simplemente son malos y los “buenos” están “trabajando por México” en secretarías y dependencias gubernamentales. No hay espacio para sentimentalismos: narcos, anarquistas, inconformes y activistas son malos, todos en el mismo costal. Gobernadores, gente que decide “ponerse a trabajar” en vez de “protestar”, políticos del PRI y priistas en general son los buenos y, al parecer, esto es una guerra. Los mass media, obviamente, están con los “buenos”, como guión chafa de Hollywood.
Mientras tanto, el ejército sigue en las calles sin importarle aplastar todos y cada uno de los derechos más fundamentales de cualquier ser humano, el narco sigue siendo el rey dentro de las aspiraciones de los jóvenes mexicanos (acción, dinero, impunidad, ¿qué más quiere un joven?), los activistas seguimos sintiendo que le gritamos a una pared y la “gente buena” no deja de aplaudir cual focas la detención del “Z-40”, ni deja de reprochar a los manifestantes (pinches quejumbrosos, uno también tiene sus problemas pero no por eso anda cerrando calles, ¡cuánta inconciencia, dios mío!) y los medios tradicionales siguen sin entender qué chingados es eso del Internet ni el funcionamiento óptimo de las redes sociales.
Ah, y en los territorios ocupados por cualquier compañía trasnacional ilegal (léase cártel) la gente sigue pagando derecho de piso, extorciones y siguen amaneciendo cuerpos asesinados de las formas más inverosímiles y variadas que ni a los productores de CSI se les hubieran podido ocurrir.
Pero, vamos bien, ¿no?

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miércoles, 26 de octubre de 2011

Crónica: "No es por los 40 mil muertos, sino por los millones de vivos"

¡Estamos hasta la madre!

Ari Santillán

No + Sangre (Foto: Ari Santillán)
Bellas Artes se llenó de gente, se pintó de rojo, se echó a llorar, se enojó, se encabronó, el palacio estuvo ¡hasta la madre!, y no sólo de gente, sino de la violencia, de los muertos, del miedo de los vivos.


El palacio, como pocas veces, fue el punto de inicio de una manifestación; el mármol blanco imposible de resplandecer ante el sol de las 4:30 de la tarde por las miles de personas congregadas ahí, me recordó a la ceremonia que se le hizo a Carlos Monsiváis en dicho inmueble; Monsiváis nos hizo falta, nos faltaron sus palabras, su pelo canoso despeinado por el aire; pero no faltó su lucha ni su compromiso que, entre estudiantes del Claustro de Sor Juana, moneros, activistas, tuiteros y demás (en su mayoría jóvenes de clase media y media-alta) se reunieron el miércoles 6 de abril para decirle al presidente Felipe Calderón que no estamos frustrados, estamos “hasta la madre”; parafraseando al poeta Javier Sicilia que llora la muerte de su hijo como 80 mil padres de familia lloran por las de los suyos, como lloran miles, por no decir millones, de mexicanos que tienen miedo a salir, que le temen más a un policía que a un civil, que prefieren al narcotraficante que pavimenta carreteras y construye escuelas sin dejar de ser asesino que al gobierno que ni pavimenta, ni construye y que en los últimos 4 años también le ha entrado a esta ruleta rusa, donde tarde o temprano todos caeremos.


Quizá lo que le dio un sabor diferente a esta manifestación fue que se organizó vía twitter, donde mediante HashTag’s (HT) los usuarios se movilizaron a raíz del asesinato de Juanelo, el hijo del poeta (y ahora también activista) Javier Sicilia y seis personas más; Juan Francisco Sicilia, y otros seis que corrieron con la buena (o mala) suerte de morir junto al hijo del poeta. #losqueremosvivos #NoMasSangre #niun@mas #MarchaNacional #EstamosHastaLaMadre #contingenteMX y un largo etcétera fueron las voces medio organizadas que se unieron para apoyar a #JSicilia, al viejo poeta que no volverá a serlo, le arrebataron a su hijo y con él se fue su inspiración.
"Palomas de papel" (Foto: Ari Santillán)


A las 5:08 comenzó a avanzar la marcha cerrando la circulación por Eje Central para entrar por 5 de Mayo en lugar de la habitual calle de Madero; pero esta marcha no era igual, no era “una más”, no era apta para quejarse, la idea fue ir a proponer, a mostrar que la sociedad se puede organizar, a hacerle saber al presidente de que no estamos frustrados, estamos “hasta la madre”.


Mientras se avanzaba por 5 de mayo los negocios no cerraron, las cortinas metálicas no gritaban “ráyame, graffitéame”, sino que al contrario de otras manifestaciones (p. ej. 2 de octubre) los empleados ahí estaban, curiosos, viendo desfilar en su mayoría a jóvenes clasemedieros, pero también a señores mayores, mamás con carreolas, papás con hijos en brazos, hijos, padres, tíos, abuelos de muertos y vivos… todos hasta la madre.


El Zócalo, esa plancha que pareciera creada de facto para marchas, plantones y mítines, se encontraba (se encuentra) abarrotada de carpas, casas de campaña, sillas, mesas y extrabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro, pero también se mostraba frágil, desnuda; algo faltaba y era la bandera tricolor hondeando orgullosa sobre las cabezas de los manifestantes y es que, hasta a ella, le da vergüenza el país, siente pena, rabia, impotencia de ser izada por mexicanos disfrazados de verde olivo que matan a compatriotas, buenos o malos, familias o narcos, para ellos no existe distinción.


Al primer cuadro llegaron más de 10 mil personas, rodeando la mitad del Zócalo para entrar directamente enfrente de Palacio Nacional, dándole la espalda a la autoridad que representa, así como la autoridad nos dio y nos sigue dando la espalda para los que, supuestamente, trabaja.


"Malditos cerdos capitalistas" (Foto: Ari Santillán)
El actor Daniel Jiménez Cacho, junto con la actriz Ofelia Medina fueron los encargados de presidir el acto, ora leyendo la carta abierta de Javier Sicilia publicada en Proceso, ora haciéndonos sentir un hoyo en el estómago con los testimonios.


El mitin fue relativamente corto: hora y media donde la gente congregada pasó del llanto sincero al enojo frustrante, a la algarabía ante un poco probable, pero siempre posible cambio, al silencio absoluto… Un minuto que no duró 60 segundos, un minuto en el que miles de manos levantadas y cabezas orgullosas mantenían la posición de firmes, con la boca cerrada, con el corazón abierto y con la mente despierta.

Un minuto, sólo uno, porque si fueran por cada uno de los más de 40 mil muertos serían más de 600 horas, más de 25 días… callados.


Al finalizar el acto cientos de personas dieron media vuelta, pero no para irse, no para dejar la marcha en el olvido, sino para “abanderar” el asta desnuda, no con la insignia tricolor, sino con decenas de pancartas y mantas, centenares de velas, millares de flores y millones de personas tristes, enojadas… HASTA LA MADRE.
  
¿Y luego? (Foto: Ari Santillán)
La cerVeza en el Pastel:
Esta crónica ganó el 2° lugar en el Concurso de géneros periodísticos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García en el marco de su aniversario 62 en junio de este año. Júzguenla ustedes.
Prometo (ahora sí) actualizar este blog de manera más seguida. ¡Ups!










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Crónica: "No es por los 40 mil muertos, sino por los millones de vivos" by Ari Santillán is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.

sábado, 31 de julio de 2010

#losqueremosvivos

Secuestros, levantones, asesinatos, amenazas, etc... Nadie está exento a estos problemas en una sociedad como la mexicana "moderna", pero al anteponer la palabra 'periodismo' o 'periodista' a estos términos el asunto se complica y en sobremanera.
Aquí ya no importa si trabajan en Televisa, TV Azteca, La Jornada, el Excélsior, Radio Fórmula, Imagen, Canal Once, Canal 22, El Universal, El Gráfico, La Prensa, el Metro... Si son periodistas o nada más "le hacen a la m...", al final bien o mal, para bien o para mal, realizan una actividad que, se supone, ayuda a una sociedad a saber lo que pasa dentro de ella misma.

Y así podremos pensar que López-Dóriga es un títere de Azcárraga y que de periodista no tiene ni un pelo, o totalmente lo contrario y pensar que es un decano del periodismo televisivo en México.

Llega un punto en el proceso de descomposición social en el que eso ya VALE MADRES. Cuando se secuestra a un reportero, no se está atacando a su medio, sino que es un atentado a una de las libertades más básicas en el hombre moderno: la Libertad de Expresión; cuando se amenaza a un conductor de cualquier noticiero, además de representar una seria amenaza a la persona, también es una amenaza al libre ejercicio periodístico en México.

Tristemente no es difícil ver el estado de putrefacción de una sociedad que en lugar de Presidente (así, con mayúsculas) tiene a un "peor-es-nada", en la que los niños sueñan con ser narcos porque ese es su 'pan diario', los jóvenes piensan (si no es que ya lo hacen) entrar en las filas del tráfico de estupefacientes pues "se gana muy buen billete", y los adultos sólo anhelan conservar un mes, una quincena, un día más su trabajo para poder llevarles alimento a sus hijos.

En el país, cada vez es más la gente (y no sólo de estratos socio-económicos muy bajos o muy altos) que quiere HUIR del país... Huir, es complicado, es triste utilizar una palabra así, HUIR de tu propia CASA, de la tierra que te vio nacer y crecer, sólo porque ya no encuentras cómo hacerle para salir con la frente en alto...limpio.

Nunca he sido patriotero, y de hecho la bandera se me hace un simple trapo que, cuando estás lejos de casa, te recuerda lo que dejaste 'por allá'... Pero, sinceramente, si estuvieras en otra parte del mundo y vieras ese lábaro patrio qué pensarías de tu país, qué extrañarías....?

Cada quién sabrá que contestar, cada quién sabrá si hace las cosas mejor, las deja como están (jodidas) o las echa a perder un poco más...

ÚLTIMA REFLEXIÓN:
No se puede ejercer un periodismo objetivo mientras el crimen organizado siga secuestrando reporteros, el gobierno siga diciendo que "no debemos hablar TANTO de Violencia" porque le damos en la torre al turismo, la CNTE, el SME, los Antorchistas, etc... sigan sin confiar en nosotros...
Pero sobre todo, SI NOSOTROS MISMOS SEGUIMOS HACIENDO TRABAJOS MEDIOCRES, SIN INVESTIGAR, SIN REVISAR FUENTES, SIN RE-CHECAR DATOS, SIN REPORTEAR COMO SE DEBE, PASANDO LAS ÚTLIMAS HORAS EN EL TRABAJO ESPERANDO A QUE DE LA HORA DE LA SALIDA, PENSANDO QUE SÓLO SOMOS PERIODISTAS EN NUESTRAS HORAS DE TRABAJO, ACEPTANDO SOBORNOS, AGACHANDO LA CABEZA ANTE LA LÍNEA EDITORIAL DEL MEDIO EN EL QUE LABOREMOS, CALLANDO LO QUE SABEMOS Y GRITANDO LO QUE NO CONFIRMAMOS... ¡YA BASTA DEL PERIODISMO MEDIOCRE EN MÉXICO!

¿Se nace o se hace un periodista? la verdad, no sé y no me interesa. Lo que sé es que: en cuanto decides ser periodista, asumes un compromiso PARA TODA TU VIDA, LOS 365 DÍAS DEL AÑO, LAS 24 HORAS DEL DÍA... No sólo en tus horas de trabajo

#losqueremosvivos pero sobre todo #loqueremosvivo (al periodismo en México)

-Un Estudiante de Periodismo ENCABRONADO-