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lunes, 17 de septiembre de 2012

¡Qué irrespetuosos!


Foto: Tomada de Facebook (si saben quién la tomó pongan un
comentario para darle su crédito).

La ceremonia del “Grito de Independencia” del pasado sábado fue una de las más emotivas y catárticas para mí. Un reducido grupo de alrededor de 20 personas a la cuales hace cinco meses no conocía y que actualmente considero mis hermanos, nos colamos minutos antes de que Felipe Calderón saliera a dar su último grito; entramos entonando el himno del #YoSoy132 y caminamos coreando consignas ya conocidas por todos, nos recibieron mentadas de madre, aplausos, abucheos y pulgares levantados. Ante las grises arengas del presidente contestábamos con un grito que salía del alma: “¡Sin PRI!” y después de las campanadas coreamos, hasta desgañitarnos la garganta “¡Fraude, fraude, fraude!”, no sé si se escuchó fuera de nuestro grupo, ni sé si Felipe nos vio, pero la lluvia que nos tenía completamente empapados, la gente que se unía a nuestros gritos y el hecho de estar con “ellos”, con mis hermanos me hizo sentir una energía y una esperanza en un mejor futuro.

Hoy, mientras leía las notas sobre lo acontecido, observé varios comentarios que hablaban sobre la “falta de respeto al país (¿?)” por parte de quienes gritamos, llevamos pancartas y, sobre todo, de quienes apuntaron con un láser a la cara del Señor Presidente (con mayúsculas para que no se ofendan).

En México, la democracia es un maquiavélico juego donde los únicos que tienen permitido jugarlo son los políticos; mientras en otros países existen cosas como el referéndum, la consulta y, lo más importante, la segunda vuelta en las elecciones, Calderón llegó al poder con menos del 1% de diferencia, para que años después, su archirrival, Andrés Manuel López Obrador, desdeñara una Reforma Política que incluía esta cláusula. En las elecciones de este año, tuvimos siete partidos registrados que contendieron por la presidencia, tres de “izquierda” (PRD, PT y MC) que iban con Obrador, dos de …mmm… (PRI y PVEM) que compitieron con el ganador Enrique Peña Nieto, uno conservador (PAN) con la machista Josefina y uno más “liberal” según la misma definición de su candidato Gabriel Quadri (Panal) que incurrieron en compra y coacción del voto, cuando menos.

Foto: Tomada de Facebook (si saben quién la tomó pongan un
comentario para darle su crédito).
Si viviéramos en una verdadera democracia, el presidente (representante del pueblo que lo “eligió”) debió haber invalidado las elecciones pues, cuando menos, PRD y PRI compraron votos, deslegitimizando esta elección, pero el señor Calderón se fue “por la fácil”, acató el resultado que, a parte, castigo duramente a su partido (por algo será) y le dio al traste a una democracia que aún no alcanzaba la mayoría de edad.

¿Le faltamos al respeto al presidente? Quizá sí y quizá esa era la idea de algunos de nosotros, pero, ¿le faltamos al respeto al país? Claro que no, Felipe le faltó el respeto a sus votantes, a su gente y a los mexicanos ya que durante seis años hay zonas del país donde la gente ha tenido que huir de sus hogares por miedo a los enfrentamientos entre el crimen organizado y los militares; el presidente le ha faltado al respeto más de 60 mil veces al referirse a los asesinados durante esta guerra como “daños colaterales” o “pequeños errores”; nos ha faltado al respeto al dejar impune a la familia de su esposa y a Horcasitas después de la tragedia en la guardería ABC; nos ha faltado al respeto a presentar, sin discreción alguna (mucho menos sin juicio) a muchos presuntos narcos que hoy sabemos, sólo el 33.3% recibe sentencia; El presidente nos ha faltado al respeto al decir que México tiene una economía fuerte cuando este sexenio el salario mínimo subió menos del 30% y el precio de la canasta básica creció más del 125%; nos ha faltado al respeto por cada periodista asesinado, por cada medio atacado, por cada comunicador amenazado…


Realmente me llena de coraje ver que hay gente que lo defiende, ideologías aparte, cuando el señor estuvo seis años viviendo del dinero que yo gano por trabajar y que jamás le haya hecho caso a las demandas del pueblo, jamás cumplió sus llamados al diálogo y si dicen que no respetamos al país por no respetar al presidente, pues lamento informarles que, para mí, los que no respetan ni quieren a su país son ustedes por permitir que gente como él haga lo que quiera y que además nosotros somos los que les pagamos, ¡eso sí es una falta de respeto!
"Violencia en Neza"
Foto: Tomada de Facebook (si saben quién la tomó
pongan un comentario para darle su crédito).

La cerVeza en el pastel
No voté por Peña Nieto, ni quiero de regreso al PRI, pero si este copetón decide escuchar a la sociedad y trabajar para ellos, me vale madres y aceptaré con gusto que él habrá sido uno de los mejores presidentes de México… utopías, simples utopías.




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jueves, 13 de septiembre de 2012

Escala de grises tirándole a bandera rojinegra


Foto: Héctor Vivas

Y cuarenta años después de la última legislación en materia laboral, la lucha de los trabajadores –el grueso de los mexicanos en edad para votar- se ha convertido en un chiste que pretende que todo lo que haga el gobierno (del color que sea) está mal, mientras los líderes sindicales son los únicos dueños de la verdad absoluta, capaces –es de soprender- de movilizar a la fuerza trabajadora de base para defender “los intereses del pueblo”, claro, desde la visión magnánima del “gran líder” como Joaquín Gamboa Patrón, Carlos Romero Deschamps o Elba Esther Gordillo.

Algo que es de agradecer es que en todos los niveles políticos y sociales existe el consenso de la necesaria Reforma Laboral, lo realmente feo es que mientras la “clase obrera” (entendida como estos líderes mesiánicos que saben y conocen las necesidades de sus trabajadores pese a llevar años sin ejercer) niega cualquier intento de cambio por parte del poder (esto lo sustento porque, o los líderes sindicales son capaces de leer más de 25 mil palabras por minuto –que no creo- o simplemente la rechazaron de facto –lo más probable-), los políticos oficialistas se encargan en destacar las virtudes mientras los opositores descalifican sin ton ni son las desventajas.

Y ahí tenemos la Reforma Laboral presentada por Felipe Calderón y su contraparte del PRD; sí, difícil de leerlas, cansadas y aburridas, pero necesarias si aspiramos a una democracia auténtica.

Foto: Héctor Vivas
En ambas propuestas noto algunas inconsistencias que atentan contra el trabajador (entendido como el que se chinga mínimo ocho horas diarias para llevar de comer a su familia), pero noto grandes avances contra el sindicalismo charro, contra los líderes corruptos, a favor de una apertura que permita conocer los gastos del sindicato (como organización) que, a mi entender, no es un “ataque a la autonomía sindical” sino una visión “sigloveintiunera” que ya hacía falta.

Lo más molesto de esto son los ataques a dicha Reforma que, en el mejor de los casos, fue leída más no completamente comprendida y que parten de lo arriba expuesto, a mis compañeros del #YoSoy132 les pido, antes de dar un posicionamiento, leer y comprender la reforma puesto que, pese a que hay que evitar a toda costa algunos artículos, en lo general considero que está bien.

La cerVeza en el pastel

El tema del “outsourcing” o subcontratación es un tópico que debe tratarse con pinzas y que merece toda la atención por parte de todos los sectores involucrados, ya que si se aprueba tal como está, se estaría legalizando el trabajo sin seguro social ni de vivienda y que, pese a ser una triste realidad, no se debe permitir su apertura legal.

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martes, 28 de agosto de 2012

Ricardo Alemán y el mito de Sísifo


En el canto número XI de La Odisea, Homero nos presenta la imagen de Sísifo. Condenado  por su irreverente actitud, quien fuera rey de Éfira debe colocar una roca en la cumbre de una ladera. 
El trabajo parece sencillo, pero los dioses se han empeñado en hacer infructuosos todos sus esfuerzos. La ladera es tan escarpada que, justo antes de llegar a la cumbre, la roca cae y regresa a su origen. El hijo de Eolo debe repetir esa misma operación una y otra vez, debe afanarse infinitamente para lograr algo que nunca podrá concluir de manera adecuada. 

La historia de Sísifo nos otorga el ejemplo de una enseñanza elemental: No basta con realizar un mismo trabajo durante muchos años para que éste llegue a buen fin. El periodismo de Ricardo Alemán constituye otro ejemplo de esta misma enseñanza. 
En un texto bastante desafortunado titulado “Respuesta a un ‘ternurita’”, el colaborador de El Universal y Foro Tv hace gala de tres cosas:
1) Sus precarios conocimientos en materia periodística,
2) su falta de investigación respecto a las nuevas teorías de la comunicación y sus repercusiones en el periodismo,
y 3) La nula problematización y la ausencia de una perspectiva crítica sobre las enseñanzas dogmáticas que recibió de algún  manual –ya vetusto y empolvado- de periodismo.  
Me permito hablar en términos teóricos debido a que, en su artículo, pretende aleccionarnos académicamente en materia periodística. Como él mismo dice: “Vayamos por partes”. 

Ricardo Alemán parte de un error elemental, cree que al carecer de pretensiones de “objetividad”, la opinión no obedece a ningún criterio de validez. Evidentemente la noticia y la opinión son géneros periodísticos distintos, pero en tanto a discursos ambos comparten una pretensión comunicativa, la cual supone una serie de criterios de validez. Si bien la opinión como género no pretende “objetividad”, en tanto discurso con intenciones comunicativas se vale de afirmaciones y aseveraciones; Habermas, Brandon, Strawson, Austin, Snadelbäch y demás filósofos del lenguaje y teóricos de la comunicación, han dejado claro que las pretensiones de racionalidad de todo “acto de habla” dependen de que el emisor logre justificar, en términos argumentativos, por qué sus aseveraciones pueden resultar más validas que otras. 
El señor Alemán deberá corregirme si me equivoco, hasta donde yo entiendo, si bien, sus afirmaciones no pretenden ser “objetivas”, sí pretenden ser “racionales”; todavía más, quiero pensar –aunque tal vez estoy en un error- que además escribe tales opiniones porque asume que tienen valor, son lógicas y pueden ser defendidas. Efectivamente, como él mismo señala, un buen trabajo de  opinión periodística no depende de la “objetividad” de las afirmaciones ahí vertidas, pero sí de la posibilidad de justificarlas en términos argumentativos. Si los argumentos se encuentran debidamente justificados el trabajo periodístico será mejor valorado y, evidentemente, si la argumentación es mala, la opinión puede ser legítimamente criticada y minusvalorada. 

Todo el artículo de Alemán parte de una falacia (cuyo nombre técnico en Lógica es Non sequitor), pues si es verdad que las opiniones no pretenden “objetividad”, de ello no se sigue necesariamente que debamos aceptar la anarquía valorativa absoluta ni el relativismo total. Resulta legítimo, pues, reprochar y criticar las limitaciones de quienes vierten opiniones fundadas en justificaciones endebles. Esto no significa que quienes no puedan justificar sus afirmaciones deban ser callados, relegados o censurados – los que defendemos la libertad de expresión[1] jamás sostendríamos tal postura-, lo que sí quiere decir es que su trabajo periodístico puede ser catalogado legítimamente como deficiente. 

Ahora bien, la pluralidad de voces es sumamente importante para los sistemas democráticos, por lo mismo a veces resulta adecuado que en pro de esa pluralidad se acepten voces que generan un periodismo de poca calidad y falto de rigurosidad. El caso de Ricardo Alemán es una muestra ejemplar de ello, incluso sus textos difícilmente justificables en términos de argumentación pueden llegar a tener voz en los medios de comunicación mexicanos. A falta de espacio me valgo de un solo ejemplo. Previo al debate que #YoSoy132 organizó, Alemán escribió otro desafortunado artículo  titulado: “Se pudrió #YoSoy132”, en él afirmaba: “[…]es inexplicable que la candidata del PAN acuda, porque seguro sabe que, en realidad, ‘el debate’ es una patraña del grupo Morena y del candidato López Obrador –para arrebatarle el segundo lugar que recién recuperó– en su intento de reventar la elección presidencial”. Pues resulta que dicho debate, según la opinión  de los propios asistentes, ni fue manipulado, ni fue parcial, ni fue una patraña del grupo Morena. Es más, quien resulto menos favorecido en el mismo fue Andrés Manuel Lopez Obrador, tanto Josefina, como  Gabriel Quadri  mostraron  mayor soltura y supieron manejar mejor el formato del mismo. El problema no consiste en que al señor Alemán se le ocurriera afirmar con seguridad algo que no sucedió, que ni los propios involucrados consideraron seriamente y que incluso fue claramente negado por los mismos, sino que una vez que los propios hechos desmintieron semejante disparate, nuestro “opinólogo” fue incapaz de aceptar su error, justificar sus afirmaciones o retractarse de las mismas. Lo que le interesaba, como a todo buen amante del sensacionalismo, era alborotar, azuzar y escapar huyendo. El señor Alemán cree que está en  todo su derecho de hacerlo, por un momento dejemos en suspenso el artículo sexto de nuestra constitución y aceptemos sin conceder que su creencia puede sostenerse, ello no impide que podamos criticar legítimamente la falta de rigurosidad de sus afirmaciones y, mucho menos, justifica su lamentable afirmación de que “es una reverenda estupidez” establecer criterios valorativos sobre la razonabilidad de sus dichos. 

Por último, la aversión que Ricardo Alemán nos profesa es realmente sintomática y contrasta con su mutismo respecto a ignominias que bien podría denunciar. Me pregunto si no sería mejor que invirtiera sus esfuerzos y aprovechara sus espacios en  prensa y televisión, para criticar, con la misma intensidad que lo hace hacia nosotros, la existencia de un duopolio televisivo. El cual, seguramente, provoca más perjuicios económicos y políticos que los “tiernos” efectos de nuestras protestas. En este punto me permito cambiar el tono del artículo y preguntarle directamente: ¿Qué opina usted, señor Alemán, de que México sea uno de los únicos países “democráticos” en el que una sola empresa televisiva concentra más del 70% de la audiencia?, ¿por qué nunca ha sacado un artículo tan furibundo sobre un tema tan relevante? Lo invito, señor Alemán, a debatir sobre estos problemas. Supongo que usted se asume como un periodista ético, como bien sabe uno de los principales rasgos de la ética periodística consiste en comprometerse a realizar un periodismo serio y riguroso, así sea en el género de opinión. Resulta fácil criticar sin otorgarle a los aludidos derecho de réplica, de la manera más atenta le pido que nos proporcione un espacio para debatir en igualdad de condiciones. Con el único ánimo de  promover un debate serio y razonado, le envío un cordial saludo. 

Atte.
Ricardo Bernal, alumno del doctorado en Humanidades de la UAM-I y miembro, ufanado, de #YoSoy132.                    
             


[1] Aprovecho aquí para señalar otro error de nuestro autor: la libertad de expresión es el resultado de luchas sociales y políticas y no “parte del equipaje con el que llegamos al mundo”, nuestro perspicaz “opinólogo” confunde aquí la facultad comunicativa del ser humano con el complejo concepto de “libertad de expresión”.                          

miércoles, 22 de agosto de 2012

Carta a Ricardo Alemán


Colega, me gustaría empezar esta réplica con una pregunta: ¿qué lo motivó a ser periodista?
Le podría hablar de mí, un novel estudiante de periodismo que hace cuatro años ingresó a la Carlos Septién García pensando que podría cambiar al mundo; sí, entiendo cuando nos dice “ternuritas”.
La función del periodista es informar para generar opiniones, no opinar para alienar ciudadanos; es por esto que me permito enviarle esta carta en la que espero pueda solucionar algunas de sus dudas y de las que le ha generado a su apreciable público.

El movimiento #YoSoy132 no buscó ni busca la desaparición de medios de “dudosa neutralidad” como Televisa, TV Azteca, Milenio o El Universal, lo que buscamos son medios que no mientan, tergiversen o desinformen en sus noticias (como género), que no sean tendenciosos al momento de dar los hechos; ya queda en la ética de cada columnista u “opinólogo” la veracidad de lo que escribe/dice en la sección de opinión del medio para el que labora.

Un claro ejemplo de lo que peleamos es la famosa cabeza que lanzaron los medios de la Organización Editorial Mexicana aquel 12 de mayo: “Éxito de Peña, pese a intento orquestado de boicot” o las palabras, replicadas como verdad absoluta por –prácticamente- todos los medios que el líder príista Pedro Joaquín Coldwell pronunció sobre “grupos entrenados” y otras barbaridades.
La labor del periodista es investigar, recopilar información, verificar fuentes y mostrarlo a la opinión pública, es por esto que me genera desagrado ver cómo escribe tan ligeramente sobre los supuestos financiamientos de las FARC, el PRD, Morena, Slim y otros al movimiento que, con orgullo, pertenezco y que usted, hasta el momento no ha podido comprobar.

No es mi afán comparar a un periodista con tres décadas dedicadas a esta bella profesión con una señora como Maxine Woodside quien asegura nos pagan 200 pesos por marcha, mitin o manifestación, todo esto “comprobado” (según ella) porque “un taxista” se lo dijo.
No busco desacreditarlo, ni poner en entredicho a su pluma, pero si quería dejar en claro que el movimiento nunca ha sido contra los medios de comunicación, sino a favor de información no sesgada, no manipulada y, por supuesto, información comprobada.

Como colega le deseo lo mejor en esta pasión que compartimos –usted desde hace 30 años, yo desde hace dos-.

 “Si no ardemos juntos, ¿quién iluminará esta oscuridad?”
“Por una democracia auténtica ¡Yo Soy 132!”

Atte.
Ari Santillán
Estudiante de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y miembro del movimiento #YoSoy132.


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lunes, 21 de mayo de 2012

Las elecciones y el futbol

Porra del River Plate (foto: imasfutbol.com)
-¡La tribuna llena, gritando cánticos de apoyo a su equipo! ¡Estamos a 5 minutos del final y la diferencia es mínima!-

Esto bien podría ser la narración de una final de futbol, pero también la de los últimos 40 días previos a la elección presidencial del 1 de julio; y es que en México las elecciones se viven con la intensidad de una final entre Chivas y América.
Mitin de Enrique Peña Nieto en Pachuca. (foto: marqtips.com)

Mitin-Marcha en apoyo a AMLO. (foto: mimorelia.com)
¡Gran problema resulta este donde la gente no vota por el de las mejores propuestas o por el que converge con sus ideas, pensamientos o principios sino que todo es una serie de descalificaciones hacia los contrarios y loas hacia el favorito, sin saber exactamente por qué es el favorito!


¿Votar por AMLO?
Pero él quiere hacer un Venezuela en México, es igual que Fidel Castro, ¿no que ya fue presidente?, ¿se acuerdan cuando cerró Reforma?, es un personaje enfermo de poder, se impuso ante Ebrard para ser el candidato otra vez, su segundo piso está horrible... Son los argumentos de los anti-pejes.
Andrés Manuel López Obrador (foto: unotv.com)


¿Votar por Josefina?
Josefina Vázquez Mota
Pero Gil Zuarth es un reverendo imbécil, ve cómo nos dejaron 12 años de PAN, ¿quieres seguir con una "guerra" que lleva más de 50 mil muertos?, Fox fue un imbécil, Calderón (a parte de robarse la presidencia) despidió a 44 mil trabajadores de Luz y Fuerza cuando en  campaña él era el "presidente del empleo", en latinoamérica lo que funcionan son los gobiernos "de izquierda", además, ve cómo está Europa por sus presidentes de extrema derecha, no olvidemos sus decenas de faltas como diputada y el fraude de enciclomedia.

¿Votar por Peña Nieto?
Enrique Peña Nieto (foto: netmedia.com)
Pero si ya tuvimos más de 70 años al PRI y por su culpa estamos como estamos, sólo es un títere, ¿cómo vas a votar por él sólo porque está guapo?, es el PRI de siempre: corruptos, autoritarios, represores... ¿Ya se te olvido Atenco, Chiapas, el TLC, el "error de diciembre", el -defenderé el peso como a un perro-, el '68, el '71, el góber precioso?, ¿no has visto cómo tienen "comprado" a Televisa, Milenio y la OEM?, en fin, argumentos contra el PRI hay tantos como años estuvo en el poder.

Ok, los tres (bueno, cuatro pero Quadri sólo quita espacio) candidatos tienen una enorme cola que les pisen y está "de la chingada" tener que elegir al "menos peor", pero la triste realidad es que alguno de estos tres personajes ocupará la silla presidencial.

#MarchaAntiEPN (foto: Animal Político)
Dejemos a un lado el fanatismo partidista que, a parte de que los hace ver como "pejezombies", "peñabots" o... mmm... bueno, chepina tiene un don para vaciar lugares en minutos... Pero dejemos de un lado ese apoyo estilo barra argentina a nuestro candidato preferido, dejemos de defenderlo a capa y espada, dejemos de descalificar al contrario hasta porque en un evento fue al baño -¿¡cómo un futuro presidente va al baño!?- y comencemos a proponer:

Quede quien quede, para bien o para mal, hayas votado por él/ella o por otro o anulado tu voto, al final del día es el que te representa y al que le pagas por representarte como a todos los mexicanos; APROVECHEMOS LAS REDES SOCIALES PARA QUE EL PRÓXIMO PRESIDENTE DE MÉXICO, EL PRÓXIMO GOBERNADOR DE TU ESTADO, EL PRÓXIMO DIPUTADO Y SENADOR QUE TE "REPRESENTA" SE SIENTAN VIGILADOS; y no me refiero a un "observatorio ciudadano", simplemente que todos como ciudadanos mexicanos hagamos valer nuestro derecho a que, en verdad, nos representen, velen por nuestros intereses como sociedad y dejen de pelear el poder por el poder mismo.


 La cerVeza en el Pastel:
Aprovechemos el empuje del movimiento #YoSoy132 de alumnos de la UIA, ITAM, Anáhuac y Tec, para hacerlo más grande; formemos propuestas conjuntas y lancemos un pliego petitorio que condense nuestras inquietudes como jóvenes universitarios apartidistas.

#YoSoy132
Estamos viviendo una revolución de conciencias, aprovechémosla, y ocupemos nuestrar armas (blogs, twitter, foros, etc.) para comenzar a cambiar, quede quien quede en el poder, nuestra realidad como mexicanos. 

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miércoles, 30 de noviembre de 2011

#Noalosextraordinariosporfaltas en la EPCSG

A José Luis Vázquez Baeza, director de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García:
A alumnos y exalumnos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García:
A personal docente y plantilla directiva de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García:
A periodistas, fotógrafos y comunicadores:
A la opinión pública:

La Escuela de Periodismo Carlos Septién García ha sufrido una serie de cambios en los últimos años, desde el retiro de una de las personalidades de la escuela como el profesor José Alfredo Páramo, hasta la reciente salida del profesor Marco Antonio Salazar, sin que haya existido una explicación de esto por parte de los directivos de esta institución.

Actualmente, la EPCSG cuenta con un par de directivos jóvenes que, supuestamente, llegaron con ideas frescas para revitalizar la escuela y poder estar "ad hoc" al nuevo milenio; pero estas dos personas: "Fanny" Contreras, directora académica y Luis Torres, director de servicios escolares, parecen estar regidos por normas poco menos que autoritarias:
Bajo el pretexto de que "así lo exige la SEP", Contreras y Torres no promueven apoyo alguno a los estudiantes que trabajamos dentro del medio y que, por esto, tenemos más inasistencias, ya que como es conocido en el medio, "el periodista tiene hora de entrada, pero nunca de salida"; pese a los esfuerzos los estudiantes que trabajamos solemos tener menos asistencias que el mínimo del 80% requerido "por la SEP", según lo hacen notar en cada oportunidad los directivos.

La Escuela de Periodismo Carlos Septién, cuenta, contó y contará con una planilla de profesores que nunca dejará contentos a los alumnos, pero que en su mayoría son personas que trabajan o trabajaron en el medio, que lo conocen y, por lo tanto, entienden a los alumnos que lograron colocarse en un buen trabajo antes de salir de la carrera. Pero esto no interesa a los directivos arriba mencionados, pues, pese a poder lograr un acuerdo sobre las faltas con los profesores de manera personal, los directivos desprecian estos acuerdos asegurando que los profesores "no tienen capacidad de decisión sobre las faltas de sus alumnos".

¿Qué hacemos como alumnos, si las personas que, se supone, están para apoyarnos, no solo nos dan la espalda, sino que también nos apuñalan, nos evitan, a toda costa, continuar con nuestros estudios en una carrera que amamos y que nos apasiona?

No solo estamos en contra de las decisiones de nuestras autoridades escolares, sino que no entendemos el por qué de éstas, pues sería una excelente publicidad para la EPCSG poder presumir que sus alumnos trabajan sin haber terminado la carrera por el "gran nivel" de la institución o que la Septién "apoya a los alumnos que trabajan" y no, como sucede, todo lo contrario.

Pedimos al director de la EPCSG, tome esto en consideración para el futuro de "Fany" Contreras y Luis Torres al frente de la escuela.

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